miércoles, 17 de junio de 2015

Control de castidad. La castidad permanente de Mahatma Gandhi

Imagen de Gandhi paseando con sus sobrinas nietas Abha y Sushila.

Mahatma Gandhi fue abogado, pensador y político hinduísta indio.
Gandhi creía firmemente en los beneficios de la castidad masculina, que no significa no tener sexo -entendido sexo con penetración-, de hecho, aunque parezca incoherente es muy probable que tuviera más contactos sexuals -sin sexo- que la mayoría de la gente. Gandhi también tenía como costumbre retener su esperma, la que consideraba como fuente de la energía espiritual-
Practicó la castidad en diversos grados, durante más de 50 años.
A los 37 años hizo el brahmacharya, voto hindú equivalente al del celibato permanente.
Además de mantener la castidad -con ausencia de relaciones sexuales-, para probar su fortaleza tenía la curiosa práctica de dormír y bañarse con adolescentes desnudas, mientras él no había tenido ningún orgasmo durante décadas, una costumbre que mantuvo hasta el día de su muerte.

Su sobrina nieta Manu, de 18 años, fue la última de sus compañeras de cama y estaba a su lado el 30 de enero de 1948, el día que un extremista hindú lo abatió a tiros.
Una biografía, de la que es autor el historiador Jay Adams y que se titula «Gandhi Naked Ambition» («La ambición desnuda»), se recrea en las costumbres sexuales de Gandhi. Cuenta que su experiencia sexual empezó en 1882 a la temprana edad de 13 años, cuando su padre le obligó a casarse, con Kasturba Kapadia, una niña de su misma edad. Parece ser que la noche de bodas el novio ni siquiera se atrevió a mirar a su mujer y según el historiador, le produjo un trauma sexual que se agravó años más tarde cuando su padre murió mientras él estaba haciendo el amor con Kasturba, ya que se sentía culpable de haber estado disfrutando en la cama con su esposa mientras su progenitor agonizaba. Según Adams, Gandhi comenzó sus curiosos experimentos sexuales en 1915 a la edad de 46 años. Fue entonces cuando comenzó a dormir con mujeres desnudas, cuando acababa de regresar a la India después de haber pasado 22 años luchando en Sudáfrica por los derechos de la comunidad india. En aquel país, el maestro de la resistencia pacífica hizo voto de castidad. Eso fue en 1898 a la edad de 29 años, y no volvió a dormir ni a tener relaciones sexuales con su esposa, y por entonces ya no se masturbaba. Lo que Gandhi se proponía era reducir su deseo sexual poniéndose a prueba. Se bañaba con Abha y Sushila, sus sobrinas nietas, y ellas le daban masajes desnudo. Contaba a sus amigos que nunca las había visto desnudas, a pesar de todo, porque cuando estaban cerca era capaz de mantener sus ojos cerrados y abstraerse de su deseo. Si mantuvo relaciones íntimas con varias mujeres pero esa intimidad no incluía el sexo con penetración. A la activista nacionalista bengalí Saraladevi Choudhuran la consideraba su «esposa espiritual» y se carteaba con una misionera danesa, Madeleine Slade. En 1944, cuando su esposa falleció, el líder nacionalista ya tenía 75 años, y incrementó su curioso experimento sexual -difícil de entender en occidente- y comenzó a dormir no con una sino con dos jóvenes desnudas e incluso llegó a acostarse con hombres. Se le acusó de ser gay pero no existen pruebas de ello, y en esa época las leyes inglesas en vigor en la India perseguían con cárcel este delito, es probable que de ser gay la autoridades imperialistas británicas lo habrían utilizado para desprestigiar al carismático líder.
Las muchachas dormían desnudas, cuenta su biógrafo, y tenían cada vez menos edad. Mahatma Gandhi incluso afirmaba que tenía eyaculaciones involuntarias y que se sentía orgulloso de ellas, porque entendía que su mente se había liberado de sus pulsiones físicas, de las que ni siquiera era consciente.
Gandhi tomó votos de abstinencia a la edad de 37 años. A pesar de esto, tenía la necesidad de acariciar niñas pubescentes y adolescentes tempranas. Llevaba a estas chicas a la cama con él por la noche, para que, dijo, lo ayuden a sobrellevar sus “ataques nocturnos”. Sus compañeras femeninas, que provenían de su círculo de confianza -todas vírgenes o esposas jóvenes- entraban a la cama con él desnudas para calentarlo a él con sus cuerpos. Algunas le administraban enemas también. Entre las chicas jóvenes, había rivalidades entre quién dormiría con él, y una de sus discípulos mujeres contó que sus compañeras de cama tenían muchas dificultades para retener sus impulsos sexuales dado que él las tocaba en lugares eróticos. A pesar de que sus personas cercanas tenían miedo de la reacción pública de los medios si estos comportamientos “pedófilos” se conocieran, Gandhi continuó con ellos hasta su muerte. El Mahatma no tuvo sexo con ellas, pero claramente las caricias y frotamientos fueron muy importantes para él. Si hubiese vivido en los Estados Unidos, habría sido condenado por abuso infantil (Bullough, 1981) Extraído de: “Problems of Research into Adult/Child Sexual Interaction” -de Vern L. Bullough (profesor emérito de la Universidad de Bufalo) y Bonnie Bullough (Profesor de la Universidad de California del Sur).

En su libro, Jay Adams pone en duda la legitimidad de su mensaje de castidad y de abstinencia sexual y describe a Gandhi como un hombre traumatizado y obsesionado con el sexo. Esta obsesión empezó en 1882, cuando tenía 13 años y su padre lo obligó a casarse con Kasturba Kapadia, de su misma edad. En la desconcertante noche de bodas, el pequeño Gandhi lo único que hizo fue correr la cortina, ni tan siquiera miró a su mujer. Despreció a su padre por haberle creado esta urgencia sexual tan joven. Ese trauma se agrandó 3 años más tarde, cuando su padre murió mientras él estaba haciendo el amor con Kasturba. No se perdonaría nunca que su padre no muriera en sus brazos -era un privilegio en la India que alguien muriera en tus brazos- porque se había dejado llevar por un impulso carnal irrefrenable. También cuestiona que bañarse y acostarse con muchachas desnudas, aunque no las tocara, no se pudiera considerar sexo. Gandhi alegaba como excusa que se acostaba con niñas para probar su castidad, entendida como sexo sin penetración. Se acostaba con su sobrina y otras chicas jóvenes y guapas para probar su castidad, pero diciendo que no se excitaba. Es famosa su anécdota de que se arrepiente de que no pudo estar en los últimos momentos de la muerte de su padre, porque se encontraba….¡follando! con su maroma Kasturbai. Mientras para un joven impera la penetración y la eyaculación, “para un hombre mayor, un erotismo menos específico es suficiente: el sonido de la voz de una mujer, el tacto femenino, la visión de la desnudez”. Tras la muerte de Kasturba en sus brazos, en 1944, los experimentos eróticos de Gandhi se radicalizaron. Empezó a dormir con 2 muchachas a la vez, se sometió a situaciones de extrema excitación, incluso llegó a acostarse con hombres con la misión preconcebida de convertirse en un “eunuco mental”. La aceleración de las experiencias coincidió con el proceso final de las negociaciones emprendidas con la colonia británica con el propósito de firmar la independencia de la India y Pakistán, que finalmente llegaría en 1947.
 Esta semblanza de Gandhi en la intimidad, elaborada a partir de sus escritos y de testimonios de sus allegados, corre el riesgo de causar sensación en un país donde es aún considerado un santo, más de 60 años después de su muerte. La actitud severa e inusual de Gandhi con respecto a la sexualidad era ya conocida. En 1885 escribió un texto en el que decía que se sentía asqueado por haber hecho el amor con su mujer Kasturba, de 15 años, en momentos en que su padre estaba agonizando. Más tarde, después de haber tenido cuatro hijos, prohibió a las parejas casadas que frecuentaban su ashram tener relaciones sexuales mientras permanecieran en el lugar, explicando a los maridos que debían darse una ducha fría en caso de excitación. "Una de las cosas más sorprendentes que descubrimos sobre Gandhi es la cantidad de veces que escribe sobre el sexo", dice Jad Adam, entrevistado telefónicamente por la AFP. "Se ve que tiene una sexualidad perfectamente normal en la primera parte de su vida. Pero lo que me interesó, es que a partir de un momento (en 1900) decide que es una buena idea ser casto y practica la castidad masculina, con ausencia de orgasmo. Seis años más tarde hace votos y los pone en práctica", explica Adam. Pero, contrariamente a su imagen de asceta abstinente, durante la segunda mitad de su vida Gandhi se bañaba a veces con adolescentes, se hacía masajear desnudo y compartía el lecho con una o varias de sus fieles. Según el historiador, no hay pruebas de que hubiese roto sus votos de abstinencia, pese a que la definición que da Gandhi de ella es bastante restringida. "El se refiere a la penetración, pero define el sexo de una manera tan restringida que deja de lado actividades muy sensuales que muchas personas calificarían de sexuales", recalca. Jad Adams cree que Gandhi "esperaba que las mujeres lo estimularan sexualmente para poder demostrar su resistencia". Manu Nayar, la hermana de Sushila, secretaria particular del padre de la nación india, fue una de esas mujeres. Las esposas de los hombres que frecuentaban su ashram eran llamadas a veces a compartir sus noches, aun cuando no tenían derecho a dormir con sus maridos. Para el autor del libro, estas prácticas son como una forma de strip tease, en el que se puede ver y jugar, pero no tocar. Esos experimentos --Gandhi también tenía como costumbre retener su esperma, la que consideraba como fuente de la energía espiritual-- no fueron seguidos por sus allegados políticos: su primer ministro Jawaharlal Nehru los juzgaba anormales, señala el historiador. Hasta su asesinato en 1948, sus prácticas eran comentadas comúnmente, pero después, los detalles sobre su vida privada dejaron lugar a una imagen más consensual de icono nacional. Su mujer, con quien se casó cuando ella tenía 13 años, habría aceptado, de buena o mala gana, la abstinencia del Mahatma, así como sus experimentos sexuales.No todo lo que nos cuentan desde chicos nuestros adultos es verdad,reconozco que yo también caí en la trampa de la matrix de creer que Gandhi fue un santo,una persona ejemplar,alguien admirable que revolucionó la india con su esencia pacífica y sabia,me tragué la película y toda la demás propaganda que le hicieron,pero detrás de esa imagen de persona integra si nos ponemos a investigar por nuestra cuenta,existe un ser humano que se dejaba llevar por los instintos mas decadentes del ser humano como es la adicción al sexo con niñas menores.No sólo eso,a Gandhi poco le interesaban los indios,fue un falso gurú al servicio de la élite mundial del momento con el fin de detener el desarrollo industrial y tecnológico de India. A Gandhi se le presenta como un asceta pero fue un niño pijo que estudió en la city londinense. Gandhi se casó a los 13 años con una chica de su misma edad y a los 37 tomó votos de abstinencia. A pesar de esto, tenía la necesidad de acariciar niñas pubescentes y adolescentes tempranas. Llevaba a estas chicas a la cama con él por la noche, para que, dijo, lo ayuden a sobrellevar sus “ataques nocturnos”. Sus compañeras femeninas, que provenían de su círculo de confianza -todas vírgenes o esposas jóvenes- entraban a la cama con él desnudas para calentarlo a él con sus cuerpos. Algunas le administraban enemas también. Entre las chicas jóvenes, había rivalidades entre quién dormiría con él, y una de sus discípulos mujeres contó que sus compañeras de cama tenían muchas dificultades para retener sus impulsos sexuales dado que él las tocaba en lugares eróticos. A pesar de que sus personas cercanas tenían miedo de la reacción pública de los medios si estos comportamientos “pedófilos” se conocieran, Gandhi continuó con ellos hasta su muerte. El Mahatma no tuvo sexo con ellas, pero claramente las caricias y frotamientos fueron muy importantes para él. Si hubiese vivido en los Estados Unidos, habría sido condenado por abuso infantil (Bullough, 1981) Extraído de: “Problems of Research into Adult/Child Sexual Interaction” -de Vern L. Bullough (profesor emérito de la Universidad de Bufalo) y Bonnie Bullough (Profesor de la Universidad de California del Sur) En su libro, Jay Adams pone en duda la legitimidad de su mensaje de castidad y de abstinencia sexual y describe a Gandhi como un hombre traumatizado y obsesionado con el sexo. Esta obsesión empezó en 1882, cuando tenía 13 años y su padre lo obligó a casarse con Kasturba Kapadia, de su misma edad. En la desconcertante noche de bodas, el pequeño Gandhi lo único que hizo fue correr la cortina, ni tan siquiera miró a su mujer. Despreció a su padre por haberle creado esta urgencia sexual tan joven. Ese trauma se agrandó 3 años más tarde, cuando su padre murió mientras él estaba haciendo el amor con Kasturba. No se perdonaría nunca que su padre no muriera en sus brazos -era un privilegio en la India que alguien muriera en tus brazos- porque se había dejado llevar por un impulso carnal irrefrenable. También cuestiona que bañarse y acostarse con muchachas desnudas, aunque no las tocara, no se pudiera considerar sexo. Gandhi alegaba como excusa que se acostaba con niñas para probar su castidad. Esta imagen ha sido redimensionada, haga clic en esta barra para ver la imagen original que es de tamaño 800x522. Se acostaba con su sobrina y otras chicas jóvenes y guapas para probar su castidad, pero diciendo que no se excitaba. Es famosa su anécdota de que se arrepiente de que no pudo estar en los últimos momentos de la muerte de su padre, porque se encontraba….¡follando! con su maroma Kasturbai. Mientras para un joven impera la penetración y la eyaculación, “para un hombre mayor, un erotismo menos específico es suficiente: el sonido de la voz de una mujer, el tacto femenino, la visión de la desnudez”. Tras la muerte de Kasturba en sus brazos, en 1944, los experimentos eróticos de Gandhi se radicalizaron. Empezó a dormir con 2 muchachas a la vez, se sometió a situaciones de extrema excitación, incluso llegó a acostarse con hombres con la misión preconcebida de convertirse en un “eunuco mental”. La aceleración de las experiencias coincidió con el proceso final de las negociaciones emprendidas con la colonia británica con el propósito de firmar la independencia de la India y Pakistán, que finalmente llegaría en 1947. Gandhi odiaba la tecnología,si por el fuera los indios volverian a la edad de piedra, Gandhi revolucionó al amparo de la élite británica con el fin de detener el desarrollo tecnológico de la India El depravado de Gandhi era un siervo al servicio del poder elitista eugenésico usado con el fin de entorpecer el crecimiento de un país gigantesco y superpoblado como la India que haría peligrar la supremacía occidental en el mundo,de hecho lo consiguieron,actualmente la India es un país tremendamente pobre, subdesarrollado,sin apenas tecnología ni industria y con una corrupción escandalosa,Gandhi formó parte del plan para muestra su interés por no desarrollar la industria,él apostaba por seguir hilando a mano . “Reclamaba …el cierre de las fábricas textiles y su sustitución por la rueca individual…Cada ministro ….no debía poseer automóvil.. y dedicar una hora diaria a una tarea manual como hilar…” (Esta noche la libertad, p. 203) “(Tenía)…curiosas contradicciones (era anti tecnología pero…) servía regularmente de un micrófono para denunciar los daños de la técnica durante sus oraciones públicas. Las cincuenta mil rupias anuales que mantenían a su ashram (monasterio) habían sido regaladas por un magnate de la industria india, G. D. Birla, cuyas fábricas textiles encarnaban a la perfección la sociedad de pesadilla que obsesionaba a Mahatma”. Esta semblanza de Gandhi en la intimidad, elaborada a partir de sus escritos y de testimonios de sus allegados, corre el riesgo de causar sensación en un país donde es aún considerado un santo, más de 60 años después de su muerte. La actitud severa e inusual de Gandhi con respecto a la sexualidad era ya conocida. En 1885 escribió un texto en el que decía que se sentía asqueado por haber hecho el amor con su mujer Kasturba, de 15 años, en momentos en que su padre estaba agonizando. Más tarde, después de haber tenido cuatro hijos, prohibió a las parejas casadas que frecuentaban su ashram tener relaciones sexuales mientras permanecieran en el lugar, explicando a los maridos que debían darse una ducha fría en caso de excitación. "Una de las cosas más sorprendentes que descubrimos sobre Gandhi es la cantidad de veces que escribe sobre el sexo", dice Jad Adam, entrevistado telefónicamente por la AFP. "Se ve que tiene una sexualidad perfectamente normal en la primera parte de su vida. Pero lo que me interesó, es que a partir de un momento (en 1900) decide que es una buena idea ser casto. Seis años más tarde hace votos y los pone en práctica", explica Adam. Pero, contrariamente a su imagen de asceta abstinente, durante la segunda mitad de su vida Gandhi se bañaba a veces con adolescentes, se hacía masajear desnudo y compartía el lecho con una o varias de sus fieles. Según el historiador, no hay pruebas de que hubiese roto sus votos de abstinencia, pese a que la definición que da Gandhi de ella es bastante restringida. "El se refiere a la penetración, pero define el sexo de una manera tan restringida que deja de lado actividades muy sensuales que muchas personas calificarían de sexuales", recalca. Jad Adams cree que Gandhi "esperaba que las mujeres lo estimularan sexualmente para poder demostrar su resistencia". Manu Nayar, la hermana de Sushila, secretaria particular del padre de la nación india, fue una de esas mujeres. Las esposas de los hombres que frecuentaban su ashram eran llamadas a veces a compartir sus noches, aun cuando no tenían derecho a dormir con sus maridos. Para el autor del libro, estas prácticas son como una forma de strip tease, en el que se puede ver y jugar, pero no tocar.  Esos experimentos --Gandhi también tenía como costumbre retener su esperma, la que consideraba como fuente de la energía espiritual-- no fueron seguidos por sus allegados políticos: su primer ministro Jawaharlal Nehru los juzgaba anormales, señala el historiador. Hasta su asesinato en 1948, sus prácticas eran comentadas comúnmente, pero después, los detalles sobre su vida privada dejaron lugar a una imagen más consensual de icono nacional. Su mujer, con quien se casó cuando ella tenía 13 años, habría aceptado, la abstinencia sexual del Mahatma, así como sus experimentos sexuales.

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