domingo, 5 de febrero de 2017

Hombres forzados a vivir en castidad

Soy una firme creyente en la importancia de la castidad "forzada" para los hombres. Voy a tratar de explicar por qué pongo tanto énfasis en dicho control.
Con él la mujer se concentra en muchas decisiones que a él le afectan, desde lo que come, donde duerme, cuando tiene orgasmos y cómo, y todas las demás facetas de su vida, esto lo hace ella a cambio de que él se dedique claramente a atender sus objetivos, necesidades y deseos. Esto asegura, en la mayor medida posible que su vida va a convertirse en exactamente en lo que ella desea. Contrasta esto con la vida de la gente común, que sólo buscan la satisfacción inmediata, y reaccionan de forma improvisada a los eventos, por lo tanto que se deja que decida el azar, lo que lleva a la frustración y la decepción muchas veces.
Hace más de 6 meses que por accidente descubrí este blog y desde entonces creo que he leído casi todos los post, y también los del blog solo para mujeres.
Tengo 57 años y mi marido está a punto de cumplir los sesenta, en mayo le prejubilan y pienso que es el momento de ponerle un cinturón de castidad, pues él ya no tendrá que ir al trabajo va a tener mucho tiempo libre para mi. No quiero que se pase el día viendo porno y pajeándose. Y ya que no tiene nada más que hacer le voy a asignar tareas para que esté muy ocupado.
Desde hace un par de años yo tengo molestias y dolor al ser penetrada y cada vez voy distanciando la frecuencia en que le dejo que me penetre y quisiera que no lo hiciera nunca más, pues yo disfruto muchísimo con el sexo oral pero él en seguida quiere penetrarme, así que le he propuesto someterle a castidad y aunque en principio él era un poco reacio ya le tengo convencido, hemos pedido una jaula metálica y en cuanto llegue empezaré a ponérsela poco a poco para que se vaya adaptando y una vez llegada la prejubilación ponérsela por el máximo tiempo posible, distanciando poco a poco las pequeñas escapadas hasta conseguir mantenérsela permanentemente, solo salidas de urgencias y siempre supervisadas.

Desde que me decidí a tomar el mando en mi relación de pareja de una forma activa y decidida me he evitado muchas discusiones. He leído que algunas mujeres hablan sobre el control de su sexualidad como si fuera otra tarea distinta de las demás, y cuándo lo más fácil es simplemente retrasar la decisión de su orgasmo hasta que el hombre entienda quien manda. La castidad forzada del hombre es el mejor sistema, y podría añadir, la manera más fácil para una mujer tener sus metas y cumplir con sus aspiraciones, tanto a largo plazo ya corto plazo. Si la mujer está indecisa acerca de la frecuencia, y de hecho de qué manera, se le permitirá al hombre su orgasmo, ya no está actuando de forma firme y decidida. Si ella cumple y hace cumplir su decisión, se dará cuenta de que su vida se convertirá en inconmensurablemente más fácil ya que para él su enfoque de forma natural se alejará de su propia gratificación y se centará hacia la de ella.
Por lo tanto, la aplicación de control sobre el orgasmo masculino no añade trabajo a la esposa.
Es un método muy eficaz de reducir la carga de trabajo de la mujer, y de moldear el comportamiento del marido para adaptarse mejor a sus deseos. Algunas mujeres quizás piensen: ¿Cómo voy a decidir sobre el orgasmo masculino? Le va a gustar a él? Es repugnante para mí? Ofensivo para mí? Me  importa si se corre de un modo u otro? La respuesta ayudará a servir como una guía para la correcta toma de decisiones. Usando las respuestas anteriores como guía, y cualquiera que sea el deseo que él tenga para el uso sexual de su pene, tú puedes decidir fácilmente la frecuencia con que le debe permitir el orgasmo. Semanales, mensuales, trimestrales, y en ocasiones especiales, anual? Las posibilidades son de hecho ilimitadas. Otras frecuencias utilizadas son sólo en los días que ella tiene la intención de permitir el coito de manera que el macho pueda realizar la penetración de manera adecuada, o, de hecho, como en mi caso y el de otras muchas mujeres que han decidido, nunca más. Hazlo correctamente, no hay ningún riesgo para el hombre si llevas su vida controlando su orgasmo, y eso incluye que él sepa que va a vivir el resto de su vida sin otro orgasmo.
La clave está en el masaje de próstata para mantener al hombre dispuesto a aceptar la negación del orgasmo largo plazo de una forma sana.
Recursos sobre el masaje de la próstata abundan en Internet y en este blog.
El control estricto y permanente del orgasmo masculino es muy importante, debido a los profundos efectos que tiene sobre el comportamiento masculino. Estos efectos positivos son el resultado de su instinto para la reproducción.
Los hombres que no están bajo el estricto control de su orgasmo están completamente satisfechos sexualmente en todo momento y no muestran la misma actitud con las mujeres y sus parejas. Esto se debe a que los hombres usan la masturbación cuando necesitan un alivio en cada momento que les vengan ganas. Creer algo diferente acerca de la masturbación masculina es ser deshonesto con uno mismo. Un hombre sexualmente satisfecho es, debido a su instinto, es un hombre que ya no está motivado para complacer completamente a su pareja. Sus instintos hacen que esta falta de interés en complacerla a ella porque su deseo de reproducirse se ha cumplido de forma temporal. Sin el impulso instintivo para la reproducción empujándolo hacia adelante, el hombre no se puede enfocar correctamente en las necesidades, deseos de su pareja, y es un egoísta.
La causa de muchas rupturas es porque el hombre siempre colocar sus propias necesidades y deseos en primer lugar y no antepone las de su pareja. Esto no es un comportamiento aprendido, y esto no es de alguna manera culpa del hombre, es su naturaleza. Tampoco es algo que él puede cambiar. Es simplemente cómo funciona el género masculino como consecuencia de los instintos naturales que posee. Contrasta esto con un hombre que vive bajo la estricta negación del orgasmo. El hombre negado, cuando no está en un estado de satisfecho sexualmente tendrá toda su atención en el cumplimiento de las necesidades, deseos y deseos de la mujer de su vida. De otro modo, masturbándose el hombre desperdicia energía y se centra directamente en su placer, no sólo en el placer sexual de ella, pero también en todos los ámbitos de la vida de la pareja, como las tareas domésticas entre otras.
Una vez más, esto no es algo que el hombre ha aprendido, o que él puede cambiar, es la respuesta instintiva del género masculino. Sus instintos fuerzan sus energías hacia la satisfacción de su necesidad de reproducirse, esto se traduce naturalmente en los comportamientos en los que él hace todo lo posible para ganarse el afecto de la mujer que controla su capacidad de alcanzar el orgasmo. Cuando la mujer encierra a su hombre con un dispositivo de castidad efectivo, y establece un calendario de liberaciones y prostáticos, ella tendrá un hombre dedicado únicamente a su felicidad. Cuando ella no hace estas cosas, el instinto del hombre le fuerza a tener un comportamiento muy por debajo de lo ideal como pareja.
Un beneficio secundario, pero también muy interesante de la castidad masculina forzada es que el hombre que está sexualmente insatisfecho tendrá más energía que la que tendría si estuviera satisfecho sexualmente. Esta es una respuesta biológica en el hombre que puede ser muy profunda y muy positiva. En la mayoría de los varones esta energía adicional se manifiesta como energía creativa, en otros como la energía física, mejorando sus capacidades de atención, concentración, y creatividad. De cualquier manera, puede ser de gran beneficio para la mujer cuando eso lo use para su placer, ya que va a tener otra actitud en la cama, con más ganas e implicación en hacer las cosas bien. La modificación del comportamiento es otro gran beneficio provocado por la falta de satisfacción sexual del hombre. Nosotras chicas, tenemos que reconocernos a nosotras mismas que todas tenemos un deseo de cambiar nuestro hombre. Queremos que muestre con mayor frecuencia comportamientos que nos agradan, y con menor frecuencia que tenga esas conductas que nos desagradan.
Socialmente no está bien vistas las mujeres que quieren cambiar su hombre,ya que incluso si se tratara de ética, esto no se puede hacer si no incluyes alguna motivación muy importante para que él cambie, y ahí está el control de su castidad.
La conclusión que vamos a extraer es que si tratamos de cambiar nuestro hombre con diálogo, o gritos, nuestros esfuerzos van a fallar y nos sentiremos profundamente decepcionadas.
Nuestra sociedad patriarcal imperante trata de establecer que no puedes cambiar a tu marido, pero controlando su castidad y estableciendo nuestra supremacia como mujeres podemos conseguir que el comportamiento masculino cambie y mejore dramáticamente. Para conseguir esto el varón debe estar sexualmente insatisfecho. En ese momento sus instintos se lo llevaran a exhibir un comportamiento agradable hacia ella, y hará que para él le sea mucho más difícil exhibir comportamientos que ella no aprueba.
Amigas sí el control del orgasmo masculino es nuestra mejor oportunidad para mejorar los patrones de comportamiento masculinos y moldearlo más a nuestro gusto para que él se acerque a que sea el "hombre de nuestros sueños."
A través de la castidad forzada podemos cambiar el hombre con relativa facilidad, y debemos hacerlo. Cuando se habla del control del orgasmo masculino se debe recordar que hay un retardo de tiempo significativo -días o semanas- a medida que el hombre pasa de un estado de satisfacción sexual a un estado de insatisfacción sexual. No es instantánea o incluso rápida, y con un control ejercido solamente por unas horas o unos pocos días, no se obtendrán los efectos deseados.
Una buena regla general por si os sirve es que se tarda alrededor de una semana de promedio en el hombre para empezar a notar algo. Si se le permite el orgasmo el domingo por ejemplo, y se le niega el orgasmo hasta el próximo domingo, y él siguiente se le niega, a partir de entonces él se va a convertir en sexualmente insatisfecha y sus instintos van a empezar a alinear su enfoque en las necesidades y deseos de su pareja -siempre asegurandonos que no se masturbe-. Un hombre al que se le concede un orgasmo por semana, o que se masturbe, nunca será capaz de dar a su pareja muestras de su cambio de comportamiento y ella nunca va a recibir los beneficios de la castidad forzada porque no ha estado el suficiente tiempo para que él se convierta en sexualmente insatisfecho. Una forma útil para las mujeres que quieran hacer esto es pensando en él como unas vacaciones. Cada vez que el hombre alcance el orgasmo su enfoque hacia ella, se alejará de ella durante aproximadamente una semana. Durante este tiempo él estará "de vacaciones", ya que no estará sirviendo a la mujer a la medida de sus posibilidades. Con esto en mente, al pensar con qué frecuencia se le debe permitir al hombre su orgasmo, la hembra debe tener en cuenta el número de semanas al año que ella quiere que su foco esté lejos de ella, y el número de semanas de "vacaciones" que quiere concederse.
Creo que hago bien en recordar que: Un orgasmo masculino por semana se traduce a 52 semanas de "vacaciones" por año. Un orgasmo masculino cada dos semanas se traduce a 26 semanas de "vacaciones" por año. Un orgasmo masculino al mes se traduce en 12 semanas de "vacaciones" por año. Un orgasmo masculino por trimestre se traduce en 4 semanas de "vacaciones" por año. Un orgasmo masculino cada seis meses se traduce en 2 semanas de "vacaciones" por año. Un orgasmo masculino al año se traduce en 1 semana de "vacaciones" por año. Acabar completamente con el orgasmo masculino a través de la castidad forzada permanente resultará en el macho siempre está centrado en el cumplimiento de los deseos, necesidades de la mujer.
 Nos debemos preguntar ¿Cuántas semanas al año deberíamos estar dispuestas a tolerar nuestros hombres no centrados en nosotras? Si respondes a esta pregunta ya tienes la respuesta.
 Una vez que te decides hacerlo, debes establecer un proceso para tomar decisiones de forma activa y reflexiva. Establecer la frecuencia con la que al macho le vas a permitir el orgasmo, el hombre sólo debe ser informado de la decisión de controlarlo, y se espera que obedezca sin quejarse. No debe saber que en tal fecha haga lo que haga tiene "derecho a..".
La mujer una vez a comunicado su decisión, por supuesto, debe mantense fiel, y no puede permitirse debilidad temporal o tener compasión para suavizar su resolución. Si ella no hace cumplir su decisión, todos sus esfuerzos serán en vano. Como he mencionado, al hombre no se le debe permitir quejarse, ni siquiera solicitar un orgasmo. Las quejas, solicitudes y lloriqueo son muestras de un mal comportamiento que debe ser castigado.
Que el hombre reciba un castigo físico refuerza la primacía del poder de la mujer en la pareja. Ella debe mostrar una determinación fuerte, y una solicitud para el orgasmo no es más que lloriquear por reclamar atención. Sabiendo eso, la mujer debe determinar con precaución la elección del castigo.
El hombre no debe ser golpeado, porque hacerlo sería ceder a su verdadera motivación, que es de reclamar una atención inmerecida. El lloriqueo y otros malos comportamientos se traducen en castigo. En lugar de un azote, un "tiempo cara la pared" es un castigo mucho más eficaz en este caso porque niegas totalmente aquello que subyace al comportamiento que es tu atención. Si el hombre se queja, se queja, o pide un orgasmo se le coloca en un armario con la puerta cerrada o en el cuarto de la lavadora, durante unas horas. Si lo deseas, y las cuestiones de seguridad, él puede estar atado, vendado y amordazado mientras esté encerrado. Yo en mi casa tengo un cuarto lavadero pequeño. Así que es es el perfecto lugar a donde lo envio. Puedo encerrar al hombre en el lavadero durante horas así no sólo lo castigo con negar su deseo por mi atención, sino por la naturaleza de usar ese cuarto sirve como una forma perfecta de humillación. Si el tiene necesidades biológicas, el puede usar un orinal que tiene allí. Tiene agua del grifo. Y a veces le traería un poco de comida si el castigo debe prolongarse más horas, e incluso más de un dia. Aunque no puedo imaginar si sería necesario hacerlo, pero es bueno saber que la opción siempre está disponible para mí.
La mujer nunca debe sentir que negar su orgasmo masculino durante largos períodos de tiempo es excesivamente cruel. Un hombre puede vivir sin su orgasmo de forma indefinida, sin límite de tiempo. La mujer debe pensar que negarlo a largo plazo, en lugar de ser cruel, es un regalo que le hace al hombre. El instinto del hombre le lleva a tener un muy potente deseo de tener un orgasmo, pero en el fondo, en el centro de su ser, él no tiene verdaderamente ese deseo de liberación sexual y si se lo niegas y participas activamente en esta negación para él va a resultar más placentera y satisfactoria que tener un orgasmo concedido de forma piadosa.
Desde un punto de vista práctico, ya sabéis que después de un orgasmo es mucho más difícil para el hombre servir a la mujer, y él encuentra mucho menos satisfactorio y divertido estar a su servicio. Por eso hay tantos hombres que buscan una mujer que está dispuesta a limitar sus orgasmos masculinos, sólo hay que ver la página de contactos de este blog, o la de adopta un tio o el foro de control de castidad.
Los hombres son mucho más felices en su papel cuando permanecen sexualmente insatisfechos. Desde un punto de vista menos práctico, cuando el hombre alcanza el orgasmo a él se acompaña de una liberación de toda la tensión sexual. Pasa de estar en un estado de tensión sexual por el que se siente dichoso y que le da fuerzas para atender a su pareja, con el orgasmo masculino él siente de una manera u otra una decepción.
Como esposas él debe trabajar para mejorar nuestras vidas,y tenemos que utilizar nuestro intelecto para decidir cómo regular mejor el orgasmo en nuestros hombres. Los hombres no pueden hacerlo por sí mismos debido a que sus bajos instintos les hace abandonar hasta su propio intelecto a favor de seguir su "pene idiota."
El control estricto del orgasmo masculino mejorará en gran medida la vida de la mujer que está dispuesta a ejercer ese control,y también, servirá para mejorar la vida del hombre que hará caso omiso de su "pene idiota" ...

3 comentarios:

  1. muy bueno ya me gustaria estar un año encerado saludos

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  2. Voy no lo creo. Sera que son toda via niños o chavos-rucos. El pn debe ser libre y ejercitarse como cualquier musculo. Y la mujer debe aceptar su naturaleza de funda. Y aceptar ser la pareja del hombre y llevar la vida en conjunto. Si no quiere ser penetrada pues pongase un cierre en la vaina. Y deje a su pareja en que se masturbe y coja cariño con otra. Y todos felices.

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