domingo, 16 de abril de 2017

Ahora mantenga a mi esposo en castidad permanente





 Mi marido hasta hoy ha estado encerrado en una jaula de acero de castidad permanente que está asegurada por un tornillo de seguridad Torx.
Le avisé que si por alguna razón para que yo sospechaba que habia intentado manipular el dispositivo, limaría la cabeza del tornillo Torx y la dejaría para que nunca pueda ser quitada.
El candado es más discreto que los candados, sin el engorro de llevar la llave, con esta solución es casi imposible para él eliminar sin mi conocimiento, especialmente cuando le pinto la cabeza del perno con un esmalte de uñas diferente cada vez que lo bloqueo.
El tornillo Torx requiere una destornillador especial para quitarlo y sin quitar el esmalte es casi imposible de quitar.
Ahora con su nueva jaula de castidad él ya puede concentrar su mente en mí y ser consciente de que su situación no iba a cambiar hasta hoy.
Si, hoy llegó el nuevo dispositivo más pequeño de menos de 3cm' y hora tendrá que orinar siempre sentado pues siempre apunta hacia abajo y salpica, no hay posibilidad de aputar la dirección de la orina. De hecho ya está acostumbrado a usar la jaula de castidad a tiempo completo ahora es el momento de dar este paso adicional.
Paso uno, insertar el anillo.

Entrar la jaula poco a poco introduciendo el dispositivo uretral.

Empezar a compromimir.

Acercar la jaula al perno del anillo.

Ya entró...

Y ahora de momento le pongo el candado pero ya miaré la manera de volver a usar los tornillos especiales....



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