jueves, 13 de junio de 2019

Mi Señora Mari...

Hace unos días, Mi Señora Mari, me ordeno un castigo por desobediencia.

Me ordeno ponerme doce agujas de tender en mi colgajo.

Fue difícil, porque como cada vez es pequeña, casi no cabían las 12 agujas.

Soy un gusano, porque solo tengo un gusanito, allí donde los hombres de verdad, tienen una buena polla.

Cuando sea una cerda (lo deseo) ... supongo que no servirá para nada de nada ...

Es un orgullo muy grande tener una Señora a la que obedecer. Hacer lo que solo Ella quiere. Sentirme poseído por Ella.

Me cuesta por las circunstancias y falta de tiempo, pero Ella es una preciosidad en este aspecto. Es muy comprensiva y entiende mi ritmo. Mi Señora Mari, es lo mejor que me podía pasar.

Para este fin de semana me toca hacer la gran prueba para pasar a ser una cerda. Lo deseo tanto ... no el pasar, sino el cumplir.

Gracias Señora por TODO.

cuc

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