domingo, 18 de diciembre de 2016

Marido contento

Si quieres tener un marido contento y sumiso, debes controlar su castidad,controlar que no se masturbe, y autorizar sus eyaculaciones.
No me atraía el estilo de vida dominante, pero me interesé cuando Ricardo preguntó varias veces que quería que fuera más activa en la cama, tipo dominatriz. Así fué como encontré el blog control de castidad, y empezamos a jugar un juego en el que él me iba a servir, y se iba a encargar en exclusiva de algunas de las tareas del hogar que hacíamos a medias, y me iba a prestar más atención a mis necesidades sexuales.
El juego funcionó bien durante unos días y luego de repente llegó a su fin. Ricardo perdió interés y él volvió a su rutina habitual. Al cabo de unas semanas mi marido volvió a solicitar este juego y así varias veces, siempre con promesas de cambio de estilo de vida incumplidad, nunca duró su compromiso más de unas pocas semanas.
El problema para mí era que mi marido no estaba siendo lo suficientemente honesto con lo que se había comprometido, no sabía cuándo iba a dejar de hacer sus tareas asignadas, pero con el tiempo volvía a dejar de hacerlas. A pesar de mis esfuerzos en tomar un papel principal y dominante, él perdía el interés de forma súbita a su antojo.
Descubrí que el cambio de estado de ánimo era debido al bajón que tienen los hombres después de tener su orgasmo, y esto es exactamente lo que le estaba sucediendo a Ricardo.
No importaba si habíamos mantenido relaciones sexuales, él se masturbaba y perdía por completo el interés después de eyacular. No sabía que hacer, hasta que descubrí el post sobre el ordeño prostático y castidad.
Empecé a convencerlo que liberara el semen sin alcanzar un orgasmo de esta forma. Cuando le ordeño su estado de ánimo y su sumisión siguen siendo los mismos o incluso más fuertes, y como su necesidad de liberar el semen se cumple, cualquier tensión sexual que sentía se relaja. Probé esto hace unos cuatro meses, y la mayor parte de este tiempo ha permanecido sumiso, y trabaja duro en nuestra casa y en nuestra cama para complacerme. Él todavía no ha tenido un orgasmo normal, y no ha pedido uno. Pero ya he explicado el peligro de que pueda recaer a su antiguo comportamiento y ninguno de los dos quería eso. Hace unos meses él se masturbaba y eyaculaba, y trató de ocultar esto, pero era obvio que yo lo notaba. Tardaba cerca de una semana en volver a nuestra rutina. Le dije que tenía que comprar un cinturón de castidad y que yo me iba a encargar de que lo usara si volvía a eyacular de nuevo sin mi permiso.
El ordeño es fácil una vez que el se relaja, necesita su tiempo (unos 20 minutos), y no hay que penetrar demasiado, lo justo para frotar contra la próstata.
Ordeño no es el sexo, y no debe confundirse con él. No le permita excitarse ya que él podría eyacular si él tiene el pene erecto, puedes hablar con él mientras de otros temas, como preguntarle sobre las vacaciones o el trabajo, o los deportes pero nada de contenido sexual.
Os recomiendo encarecidamente que acordéis un día y una hora específica para el ordeño semanal, así tu marido no se pondrá ansioso acerca de cuándo va a ser.
También creo que el tener rutinas establecidas ayuda para entrenarlo en ser un mejor marido.
Haz que él se encargue de prepararlo todo y que saque el lubricante, guantes (si lo hay), use antes la sonda anal, ponga un plato para recoger el semen, y que él se ponga desnudo sobre una toalla específica para esto en la cama.
Yo suelo hacer el ordeño, pero a veces me siento a su lado leyendo o me pongo a hablar o a preguntarle cosas. Si estoy ocupada con otras cosas, puedo comenzar un poco, y paro y al poco vuelvo más tarde para terminar. No conviene parar la estimulación demasiado pronto, su eyaculación comenzará a gotear después de unos cinco minutos o así, pero debes esperar a que él tire dos o más chorritos espesos antes de parar. Si no lo vacías lo suficientemente bien, y lo dejas cerca del límite, luego está el peligro de la masturbación.
Una vez completo el ordeño le sugiero que coma su semen. Sé que suena horrible, pero los hombres esperan que las mujeres se traguen su semen todo el tiempo. Me parece un fuerte refuerzo de mi poder y creo que ayuda a mi marido para centrarse en mí.
El sexo ahora es mucho más fácil para nosotros, desde que él no tiene ninguna expectativa de eyacular sin que yo esté presente, y no tiene que preocuparse por lo que le satisface, ni en ver porno. Estamos más comprenetrados y la relación se ha vuelto más íntima y amorosa, siento el vínculo entre nosotros ha crecido.
En general le permito entrar en mi, de forma vaginal y anal, ya que me encanta la sensación de su dureza dentro de mí, pero no se le permito que se corra. Lo interesante es que es él la tiene dura durante mucho tiempo cada día, cuando estoy con él y á veces le doy pequeñas recompensas ;-).
La única vez que se le permite liberar el semen es en mi presencia!

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