domingo, 29 de enero de 2017

Manual del perfecto corneador.

Muchos maridos dan señales a sus esposas de que tienen fantasías de la temática de los cuernos.
Realmente esto de los cuernos es un mundo, del que desconocía muchas cosas de lo que implica. Siempre imaginé que consistía en que la esposa tenía citas con alguien externo a la pareja con el conocimiento y beneplácito del marido, el cual deseaba ser expectador de los encuentros sexuales de su esposa, pero me ha sorprendido encontrar muchos tipos de prácticas distintas, y no tenía ni idea de que era una cosa que se practicaba con tanta frecuencia.
Interesada en el tema, busqué por internet y encontré una peculiar descripción detallada de un corneador, en la cual él explica como prepara a una pareja para la práctica del cuckhold.
Al leer su descripción del proceso me sorprendió un poco y pensé que sería bueno compartirlo con vosotros a ver que opináis. No sé si es sólo una fantasía o si es algo que este chico ha llegado a hacer realidad. Para mí es un poco sorprendente.
Manual de un corneador para una PAREJA DE CUCKHOLD.
Como hombre experimentado en tener sexo con mujeres casadas, he aprendido ciertas técnicas para mejorar mi relación con las parejas.
Antes de nada me presento. Yo soy lo que se llama un corneador dominante. Esosignifica que yo no busco encontrar una mujer para que sea mi pareja, ni pretendo romper ninguna relación, ni soy un roba esposas.  Eso es otra cosa.
Para mí el ser un corneador no es sólo un estilo de vida, sino mi forma de relación con mujeres casadas.
En este tipo de relación creo importante que todos los involucrados, que son 3, y no 2 como sería en una relación de pareja infiel, que repito e insisto, no es eso lo que yo hago, han de salir satisfechos. Por supuesto, yo soy y actuo como hombre dominante, y me aseguro de que las cosas estén estructuradas de tal manera que más que proveer adecuadamente mi placer y satisfacer mis necesidades sexuales, atiendo las de la pareja y todos salimos contentos, y si no, pues se termina la relación y la pareja a su casa y yo me busco otra.
Cuando estoy buscando una pareja me aseguro antes de conocerlos en persona que sean un matrimonio o pareja estable, y que la relación que vamos a tener se guarde siempre en la intimidad, sin dar que hablar a vecinos o conocidos de lo que hacemos o dejamos de hacer. Para mí la discrección es fundamental.
Primero por internet tenemos contacto para ver si hay feeling, y me aseguro que saben la diferencia entre la fantasía de los cuernos y la realidad de vivirlo, repito, discretamente.
Yo no pretendo ser sólo su corneador, ni siquiera ser un Amo al uso, yo quiero comportarme más como un amigo o un cómplice de la pareja. 
En mi papel de dominante tengo la responsabilidad de dirigirlos de manera responsable, ya que ellos aceptan someterse a mi autoridad y confían en mi. 
La idea del corneador que sólo se preocupa por el y de satisfacer sus necesidades sexuales, y deseos está en las antípodas de lo que yo hago o intento hacer. 
Yo estoy por y para la pareja, los dos.Me aseguro de que tanto la esposa, mi amante, y que el esposo cornudo obtengan satisfacción al ser sometido a esta peculiar situación, con la que han llevado tiempo fantaseando.
Una vez que hemos acordado todas las líneas rojas infranqueables, las formas de relación y demás detalles. Yo como corneador tengo que establecer mi supremacía. Esto ya lo hago en el momento de mi primer encuentro físico con la pareja estableciendo el control. Para ello en primer lugar, dejo claro que el marido nunca debe dirigirse a mí por mi nombre y siempre debe dirigirse a mí como Señor "x" o Don "x". Además de esto establezco nombres para ellos que son para mí llamarlos sólo pronunciados por mí. Por ejemplo, encuentro una forma de nombre del marido que rara vez sea llamado así por otros, y mejor si es una forma de su nombre que no le guste. Por ejemplo, si su nombre es José, le pregunto si le gusta Pepito. Le pregunto si alguien lo ha llamado así. Si dice no, y por su reacción me guio para encontrar la forma del nombre adecuado para él. Entonces ese será su nombre con el que nos referiremos a él siempre que esté en mi presencia.  Les anuncio esto con firmeza, sin dejar ninguna duda de que no hay otra opción y que es mi decisión. Los Pepitos o Juanitos ocasionalmente protestan. Los hombres que desean que su esposa tome un amante son generalmente sumisos naturales y aceptan lo que se les dice siempre que se les diga con un tono firme y claro. Este nuevo nombre se convierte en su nombre sumiso y procuro usarlo con frecuencia. El hecho de que yo pueda ser la única persona que lo llame por ese nombre lo hace único para mí y comienza a establecer mi suprema autoridad sobre él y a prepararlo para hacer realidad sus tendencias sumisas. A menudo, la versión formalizada de su nombre es un nombre que usó su madre cuando fue reñido o disciplinado. Esto tiene el beneficio añadido de ser un nombre que, para él, está asociado con el condicionamiento temprano hacia la obediencia y la sumisión. Si me dice: "La única persona que me llamó Pepito fue mi madre, ... cuando tuve problemas". Entonces se convierte en su nombre sumiso. Después establezco el nombre que usaré para la esposa. Elijo uno bonito y sexualizado del tipo, cariño o princesa. Observo su respuesta a varios nombres para medir su reacción a ellos. Me fijo cuidadosamente su reacción, para ver cuál saca su ternura. Esto se convertirá en mi nuevo nombre para ella y dejo claro que al marido nunca se le permitirá llamarlaa a ella por ese término personalizado que he adoptado para ella. Así comienzo a establecer mi propiedad sobre la pareja y establezco los límites al marido que sabe que tendrá acceso restringido a su esposa sexualmente ahora que estoy controlando la pareja. Siempre elijo una forma de su nombre para ella que pueda llamarla cuando estemos en público sin llamar mucho la atención. Así que podría llamarla princesa cuando estemos sólo nosotros tres, y Prins para abreviar cuando estamos en público. Cuando la gente pregunta por qué la llamo así, ella tiene que responder simplemente que es algo que desde siempre la he llamado. Esto sirve además como un recordatorio para el esposo de que tengo una conexión especial con ella que él ya no tiene.
Luego de algunos encuentros y tan pronto como nos sentimos cómodos entre nosotros y nos trasladarnos a un lugar privado, pido ver el pene del marido diciéndole que necesito entender lo que ha sido la experiencia de su esposa hasta ese momento. Entonces les muestro el mío. Yo estoy muy bien dotado y generalmente el mio suele ser más grande que el del marido.
Mi experiencia es que la mayoría de los maridos sumisos tienden a tener penes más pequeños. Hacer esto delante de la esposa, le da a ella la oportunidad de ver al marido hundirse en sumisión abatida a la vista de mi miembro más grande. Esto le permite saber que ahora ella tiene un aliado en la tarea de dominar a su marido. Esto también da al marido la oportunidad de ver la reacción de su esposa, que a menudo es una mezcla de emoción y risas. Esto establece mi supremacía con él e impresiona a la esposa con la facilidad con la que puedo reducirlo a una postura inferior. A ella le proporciona un cierto sentido de anticipación de que su vida sexual está a punto de cambiar y va a ser muy diferente de lo que ha experimentado antes en sus años de matrimonio. Permitirle ver cuánto más grande es mi miembro en comparación con el suyo también tiene el efecto de hacer que nos parezca que somos diferentes. Hay hombres, como yo, que nacen para dominar y hombres como él que están mejor preparados para obedecer y someterse a hombres como yo.
Mostrar que tengo una dotación natural con la que el marido nunca podrá competir ayuda en nuestra futura relación a tres y les permite a ambos ver que están a punto de embarcarse en una experiencia que va a suponer un cambio muy trascendental para todos, en especial ellos. También ayuda al marido a comenzar a aceptar esta realidad y a resignarse en su papel sumiso.
Otra técnica que utilizo es el establecimiento de unos motes.
1. Le digo al marido: "Aunque ella es tu esposa, chochi es mi mujer y amante ahora". Mediante el uso de mi nuevo nombre para ella que no se le permite usar, estoy afirmando aún más mi propiedad sobre ella y comenzando a establecer fronteras más estrictas para él, por lo tanto, la preparación de su naturaleza sumisa aún más. Por lo general digo esto al cornudo delante de su esposa para que lo escuche. Y luego le pido que lo repita y ella lo pueda oir desde su perspectiva. "Mi esposa es ahora tu mujer y amante." Esto hace dos cosas. Establece su beneplácito de que su esposa sea mía para hacer con lo que me plazca cuando ella esté conmigo, tanto si él estar o no presente. Y en segundo lugar, refuerza la confianza de que su estatus con su esposa permanece en intacto, aunque cambiado, tanto durante el juego como fuera del juego. Como un corneador, estoy allí para recoger los beneficios de poseerla como si fuera mi mujer, pero lo disfruto sin los lios de mujer que busca pareja. Yo soy el primer interesado en que su relación y su matrimonio duren. De lo contrario no sería conocido como corneador, sería la nueva pareja de su ex-esposa. Insisto, yo quiero que permanezcan juntos como una unidad porque si ellos permanecen juntos como una unidad familiar es cómo mejor pueden servirme.  Esto también da al marido la oportunidad de ver la respuesta de su esposa. También establece mi supremacía con él e impresiona a la esposa por la facilidad con la que él agacha la cabeza y obedece. También le proporciona un cierto sentido de anticipación de que su vida sexual está a punto de cambiar y va a ser muy diferente de lo que ella ha experimentado a través de sus años de matrimonio. 
2. Tengo que repasar cada una de nuestras funciones. Les repito que a partir de ahora yo seré el hombre de la casa, ella es mi mujer y él será nuestro chico de la casa.
3. Yo le tengo que decir, "Yo soy el hombre de casa y tengo un pene, un hombre tiene una verga." Y dejo claro que siempre nos referiremos a la suya como un pene y la mía como una verga". Esto me parece también importante para establecer que su pene se utilizará de muy diferentes maneras a mi verga, y que la mía hará cosas que su pene nunca podrá hacer. Su pene es un juguete. Mi verga tiene un propósito mucho mayor. Repaso estos conceptos a menudo con el marido. A veces al azar cuando estamos juntos, y le hago repetir. Le pregunto: "¿Qué tienes?" Él responde: "Tengo un pene." Entonces le pregunto. "¿Qué tengo?" A lo que él responde, "Señor, usted tiene una verga." Esto realmente satisface su necesidad y deseo de ser humillado. También da un paso más hacia la profundización de su naturaleza sumisa. En cuanto a la esposa, establezco unos límites claros. Ella es mía. Eso ha sido establecido por nuestro contrato, los límites y las directrices. Nunca se le permitirá tener a nadie más que a mí para alcanzar el clímax, o ella sola sin mi consentimiento. Ella es mi mujer y mi amante. Dependiendo de sus sentimientos de sumisión, y preferencias, ella también puede elegir siempre desde el respeto básico hacia las mujeres. Si la esposa expresa el deseo de que me refiera a ella con términos vulgares, lo haré, pero solo por complacerla.
Si ella pide ser mi sumisa, entonces le ordeno que se ponga de rodillas a mis pies en presencia de su esposo y le pregunto, "¿Qué es lo que quieres ser más que todo?" Y ella responderá diciendo: "Quiero Para ser tu puta. Por favor, hazme tu puta ", (o cualquier término que ella haya elegido ella libremente, pero insisto que a mi no me gusta). Hago esto para complacerla y en presencia del cornudo. De esta manera ve que su esposa se ha sometido a mí de una manera que probablemente nunca ha hecho con él. Esto le permite saber que ella anhela ser mi puta. Este es otro paso para ilustrar cómo mi relación con ella es especial y muy diferente de la suya.
Luego tengo una conversación acerca de dónde va a dormir el marido ahora que he tomado posesión del dormitorio principal, la cama y de la esposa. Por lo general, su futuro lugar para dormir debe estar lo más lejos y lo más aislado del ruido del dormitorio principal tanto como sea posible para proporcionar más privacidad para cuando esté con su mujer. Puede ser un dormitorio de invitados o
un colchón en el cuarto de lavadoras. Dejo claro que él nunca podrá entrar en mi dormitorio ni dormir en mi cama con mi mujer. Yo sí lo permito que si ella está sola siempre que yo no esté allí, ella puede pedirme permiso para que él duerma en el suelo al lado de nuestra cama si está firmemente encerrado en un cinturón de castidad.
Después de asignar al cornudo su nuevo dormitorio, su tarea es retirar todas sus pertenencias y trasladarlas a su nuevo dormitorio. Puede elegir comprar alguna cómoda o tener sus cosas en cajas o en maletas. Mientras él está desocupando el dormitorio principal, hago una visita de inspección con la mujer. Él está obligado a retirar cada cosa de sus pertenencias del armario y cajones de la cómoda, toda la ropa, zapatos, artículos de tocador, fotografías y otros recuerdos deben ser retirados. Cuando haya terminado, una nueva inspecciono a la habitación para asegurarnos de que no haya ningún signo de su presencia anterior. Entonces dejo claro que nunca más entrará en el dormitorio de mi mujer sin mi permiso o sin que yo esté presente. Les dejo claro que esta es ahora mi habitación y que ella me pertenece. Es mi habitación, es nuestra habitación y ya no tiene ningún derecho a estar allí. Si decido mudarme a vivir con ellos voy a empezar a necesitar sitio en la habitación para mis cosas, así voy marcando mi territorio. Y si sólo voy a visitarlos los fines de semana animo a la esposa a redecorar la habitació, a su gusto, para hacer que sea la habitación de
ella. Ella puede crear una habitación con toques más femeninos del que será nuestro nido de amor sensual y romántico. No me importa venir a visitarla y hacerle el amor en una habitación rosa con cortinas de encaje y colchas con puntilla. Para mí mejora la sensación de que estoy volviendo a la habitación de una princesa. Como su último acceso a la habitación, se le requiere al marido que haga una limpieza a fondo de la habitación y baño principal y ha de hacer la cama con sábanas nuevas para quitar cualquier rastro de su olor que puede estar presente. Y si voy a vivir con ellos, le encargo que se preocupe de compran un colchón nuevo para la cama de matrimonio. Su trabajo es preparar el nido de amor para mi mujer y para mí. En mis discretas visitas a casa, trato de mejorar nuestra amistad e intimidad, antes de intentar hacer nada con ella. Le hago saber que ella tiene un nivel de poder en la casa que es mayor que el del marido. 
A menudo la esposa se preocupa por el deseo del marido de vernos mientras estamos teniendo relaciones sexuales. Muchas mujeres no se sienten cómodas con la idea de hacer el amor con su marido como espectador. Les hago saber que esto dentro de su poder para decidir. Algunas mujeres necesitan un período de tiempo para sentirse cómodas en su relación conmigo antes de permitir que el marido esté en nuestro dormitorio. Dejo muy claro que ella es la que decide y tiene la última palabra para que ella no se sienta presionada para estar actuando o exhibiendose para su marido y lo haga cuando esté lista o tenga ganas. Le hago saber que, mientras el interés de su marido en esta nueva relación está impulsado por sus fantasías sexuales, yo deseo desarrollar una estrecha conexión emocional con ella y que no se trata sólo de tener sexo entre nosotros. Dejo claro que quiero que nuestra vida sexual se construya sobre la base de una conexión emocional fuerte y amorosa. Le hago saber que no estamos obligados a atender los deseos de fantasía de su marido. Él nunca podrá vernos a menos que ella quiera y se sienta cómoda con eso. A veces la mujer está preocupada por que su marido nos espie y se acerque a la puerta para escuchar. Le hago instalar
Imatge relacionada
una sencilla alarma magnética en la puerta de la parte de la casa  que el marido no está autorizado a franquear para asegurarme de que él permanece en su lugar y no invade nuestra privacidad, cuando se le diga que se retire. Así él puede trabajar en la cocina o con la ropa. Después de un tiempo, la mayoría de las mujeres se sienten cómodas y a veces permiten que su esposo pueda ver o al menos escuchar con los ojos vendados nuestros encuentros sexuales. Otras me piden que les haga algunas fotos o videos para él. Así comienza un proceso por el cual yo formo alianzas con ella y esto es un largo camino hacia el desarrollo de un fuerte nivel de confianza entre nosotros. También nos lleva a estar más unidos y a ella le da poder para ser más dominante sobre su marido. Así prepara el escenario para que este sea un hogar dominado por mujeres cuando yo estoy ausente. También uso este primer período de adaptación para averiguar sobre sus preferencias e intereses y sus esperanzas y sueños. Este tiempo de visita privada es importante para nosotros en el desarrollo de nuestra propia relación íntima que será independiente de lo que ha tenido en el pasado con su marido. Dejarla saber que ella tiene poder de decisión sobre cosas, sobre como, dónde estará su cama, cuando, si alguna vez, va a permitir entrar a su marido en nuestra habitación y cómo dividimos nuestro tiempo para los dos juntos, para ella y él juntos , Y para los tres. Con esto se comienza a establecer la jerarquía, del marido en la parte inferior, ella en el medio y yo en la parte superior como el jefe de la casa. Es también durante esta visita privada entre los dos que comenzamos a establecer las reglas básicas para nuestra relación y podemos comenzar a crear nuestra propia conexión íntima, nuestras propias bromas interiores y los secretos que compartiremos entre nosotros. Esto es importante para atraerla más hacia a mí y más lejos del marido. Con esto no pretendo separarlos de su relación matrimonial sino crear una intimidad especial conmigo que sea diferente de lo que él tiene con ella. Es importante que les asegure que su relación conyugal continuará, ya que quiero que ellos sigan pagando los pagos de la hipoteca, los suministros, las letras del coche, las compras y que sigan pagando nuestros caprichos. 
No quiero hacer de ella mi esposa, eso lo dejo claro desde el primer momento. Ellos han hecho un compromiso de por vida. No estoy buscando nada de eso. Su relación existirá después de que yo me haya ido, y saben que me iré. Por lo general, ella y yo saldremos de nuestra relación privada abrazándonos y riéndonos juntos enviándonos de vez en cuando algún mensaje de nuestra íntima relación y tal vez haya encuentros luego pero más esporádicos. Es vivir una experiencia especial y personal entre nosotros y a él no lo incluye. A continuación, sugiero a mi mujer que se arregle para salir de compras y uso este tiempo para reunirme en privado con el marido. Utilizo este tiempo para reforzar los roles que describí anteriormente y hacer que me los repita. Es también durante este tiempo que le hago prometer su completa obediencia y sumisión a mí. Entonces le hago bajar los pantalones hasta los tobillos y también le ordeno que tire sus calzoncillos. Su ropa interior será siempre bragas. De hecho, muchas veces le haré usar viejas bragas de su mujer para ilustrar que no posee la misma virilidad que yo. Los hombres usan calzoncillos y las mujeres y los hombres sumisos llevan bragas. El uso de bragas ilustra más el orden jerárquico en la casa. Mi mujer, mi princesa, ella necesita estar elegantemente vestida y merece usar la ropa interior más fina. Como nuestro chico de la casa, él usará las bragas viejas y que ya no son adecuadas para mi mujer. A veces el marido se queja de tener que bragas. En ocasiones incluso he sido yo el que me he quitado los pantalones y mis boxers y me he puesto bragas. Estoy demasiado bien dotado que quepa mi verga toda en las bragas de cualquier mujer. Luego le pregunto acerca de quién debe usarlos. El intercambio generalmente es algo como esto: "¿Estas bragas me parece que a mi no me caben?" "No señor, no lo hacen" "Ahora mira tus bragas. ¿No cubren todo completamente incluso tu dispositivo de castidad? " -Si señor, lo hacen. -¿Quién usa los pantalones en esta casa? -Usted lleva los pantalones, señor. -¿Y a quién le van bien las bragas? -Las bragas me van bien, señor. Esto subraya aún más el hecho de que somos como diferentes y yo soy, como dicta mi biología, el hombre legítimo
de la casa. Esto también fortalece mi estatus con la esposa. Él puede ver que no hay manera de que mi hombría pueda caber en unas bragas de mujer, mientras que el marido puede ser su pene completamente ocultado por las bragas. Una vez que lo tengo de pie allí con sus pantalones y bragas, le pido que se las baje y se gire y se incline hasta que su frente toque la pared. A continuación, desabrocho mi cinturón y le azoto fuerte. No hay nada que sea absolutamente tan asombroso como el sonido de un cinturón de cuero cuando se azota a través de los agujeros del cinturón. Entonces le doy un enérgico, breve pero sano azote y le hago saber que esto es lo que recibirá él en cualquier momento que me desobedezca. Una vez que él me indica que lo entiende, entonces él debe retirar todos sus calzoncillos. La zurra misma también sirve como un paso más hacia la consolidación de mi supremacía y la profundización de su naturaleza sumisa. Generalmente lo haré con mi cinturón, el que lleve en mis pantalones en ese momento. Eso es un pequeño detalle que fortalece mi dominio sobre él. Luego le pido que guarde el cinturón que acaba de ser utilizado para azotarlo, en la mesita de mi dormitorio. Él está reemplazando el dispositivo de su disciplina y colocandolo en su lugar de almacenamiento legítimo hasta que sea necesario usarlo de nuevo para la próxima sesión disciplinaria. Si él aún no está encerrado en castidad, es este momento un buen momento para que comience a usar un dispositivo de castidad que yo he elegido previamente para que lo use y que se lo ponga a partir de ese momento. Sólo lo usará cuando esté en casa. Yo bloqueo la cerradura para simbolizar su sumisión a su nuevo estatus. Luego me guardo todas las llaves, después se las doy a mi mujer. Para establecer aún más mi supremacía y profundizar su naturaleza sumisa, la primera vez que vengo a mi nueva casa a pasar unos días, normalmente un fin de semana o si me estoy mudando, me aseguro de venir con varios pares de botas y zapatos que necesitan pulido y una buena carga de ropa sucia para que tenga algo de trabajo para entretenerse, cuando esté solo. Esto ayuda a
establecer de inmediato, cuál será su papel y deberes. 
Cuando la señora ya está preparada le digo al marido que coja su cartera y sus tarjetas de crédito que ya es hora de que nos acompañe a comprar para mi. Busco la discrección y nos desplazamos a algún centro comercial de otra ciudad alejada y si se puede compramos online. 
En mi primera salida de compras al exterior es otro momento para comienzar a desarrollar esa relación íntima con mi mujer. Durante la salida de compras requiero que el marido esté tan lejos de nosotros como él pueda mientras todavía pueda verme para cuando tenga que llamarlo con una señal que venga para hacer la cola para pagar por nuestras compras. Él se encarga de guardarlas en el coche y volver a la tienda donde estemos. Amo besar a mi mujer cuando hace compras. Es un momento tan sexy e íntimo. Es un desfile de modas y un tiempo para el coqueteo y la excitación sexual todo en uno. Me da la oportunidad de tratarla como una princesa y hacerla saber lo hermosa y querida que es. Yo elijo vestidos para ella que la hacen parecer más bella, elegante y sensual. Ella y yo generalmente terminamos riendo y coqueteando y construyendo una intensa energía sexual entre nosotros. Coqueteo con ella y la sedujo de maneras que ella no puede haber experimentado en mucho tiempo. Trabajo para despertar una sensualidad que puede haber sido pasada por alto a través de años de acomodo y monotonía en el matrimonio. Aprovecho la oportunidad de nuestra
primera salida de compras para elegir varios vestidos para nuestras primeras fechas, incluyendo un montón de lencería nueva de calidad, conjuntos de
sujetador y panty, ligueros, medias, deslizadores, camisolas y camisones sexy. Me gusta buscar un camisón de peignoir tipo nupcial para ella para que pueda usar para nuestra primera vez en la cama juntos. Da la sensación de una noche de luna de miel y da una naturaleza trascendental al evento en el que estamos a punto de embarcar. A pesar de que seguirá siendo su esposa, el camisón nupcial peignoir significa que ella está a punto de convertirse en mi novia boudoir. Cuando ella se viste así para mí, significa que ella viene a mí en forma virginal mientras nos embarcamos en algo muy nuevo, posiblemente diferente a cualquier cosa que haya experimentado antes en su vida. Me esfuerzo en hacer el tiempo de nuestras compras en algo tan divertido y juguetón entre ella y yo como sea posible. Esta es una oportunidad para ella para deshacerse de todas las presiones y responsabilidades de la vida marital que ha llevado durante tanto tiempo. Este es un tiempo para que ella se sienta completamente adorada y querida como mi chica, mi hermosa princesa babydoll. Cuando volvemos a casa del viaje de las compras, le indico al marido que tiene la tarea de quitar todas las etiquetas de la ropa nueva y de guardarlas en el armario. Esta es una de las pocas veces que se le permite entrar en nuestra habitación. A continuación, la acompaño para repasar toda su lencería vieja, y juntos los dos, ella y yo seleccionamos cosas que podrían ser usadas por el marido ​​y que ya no son adecuadas a su estatus de mi elegante princesa. A continuación, nuestro chico de la casa ha de traerme toda su ropa interior masculina en una bolsa de basura. Se espera que viva en casa de la mujer llevando
bragas desde ese momento. Periódicamente se le requerirá mostrar las que lleva y recibirá disciplina si no está vestido apropiadamente a su nuevo estatus. Por lo general también le hago usar un sujetador debajo de su ropa. Esto es particularmente efectivo durante las épocas en las que él está siendo disciplinado. Nada hace que un marido se sienta tan vulnerable y tan subordinado como cuando es expuesto en sujetador y bragas para recibir un azote del hombre de la casa. He encontrado que la mayoría de los hombres sumisos que eligen esto del cuckhold tienen un fetish muy fuerte para vestir ropa de mujeres. En general, ya la esposa tiene algún conocimiento de su interés, pero no tiene ni idea de lo intenso que es para él o cómo es de importante para él. El marido sumiso por lo general tiene un escondite de ropa de mujer y su interés es tan intenso que no puede dejar de enseñar lo que tiene. Siempre le pregunto acerca de él en mi entrevista inicial y esto por lo general los deja con una sensación muy vulnerable sabiendo que yo sé un secreto acerca de él antes de que incluso el me dijera nada. Entonces le pido que me muestre su escondite secreto de ropa de mujer. A menudo tienen una colección bastante extensa que incluye pelucas, lencería, tacones altos, medias, fajas, vestidos y kits
completos de maquillaje. Le hago recoger todo y se lo hago enseñar a su esposa. La esposa normalmente se sorprende por la extensión de su colección. En eso momento me aseguro de tener una sesión para él para que escoga entre toda la ropa de mujer y demás cosas que tiene, para se vista. Esto ayuda a la esposa a comprender lo natural que es para él estar en un papel feminizado y sumiso. Si ella siente alguna culpa por mi proceso de dominación y emasculinación y que le estoy robando su virilidad, verlo disfrutar de su sesión de vestir en forma completa la ayuda a aliviar cualquier culpa. La esposa viene a comprender que eses sentimiento que siempre sospecho es muy intenso y él siempre ha anhelado ser feminizado en secreto y serr sumiso, que es un estado natural para él y le trae una sensación de la paz y de placer. De esta manera la ayudo a ver que nuestro nuevo arreglo satisface cada una de nuestras necesidades de diferentes maneras. Esto le ayuda a ella a sentirse más cómoda y justificada para asentarse en su papel como mi querida princesa en un pedestal. También me he asombrado de cómo muchos de estos hombres sumisos tienen lo que se llama una fantasía de ser una sirvienta Sissy. Es una fantasía donde les gusta vestirse además con un uniforme de una doncella y ponerse a trabajar limpiando como una criada profesional. Algunos de estos hombres que he encontrado ya tenían, entre su colección secretavestidos y uniformes muy elaborados de criada con los delantales de lujo. Cuando se descubre esto, enseguida se ponen en
servicio como nuestra sirvienta sissy cuando sólo somos tres en casa. Esto tiene el beneficio de cambiar completamente la visión de la esposa sobre su marido. Cuando descubre por primera vez sus trajes de limpieza, le pido que los traiga y nos los muestre. Le pido que explique delante de ella por qué tiene estos trajes y cuál es su fantasía. De esta manera, cuando lo pongo en servicio como nuestra criada feminizada, su esposa ve que no le estoy forzando a hacer algo, sino que le estoy permitiendo hacer algo que le trae alegría y algo sobre lo que ha estado fantaseando durante mucho tiempo . La mayoría de las mujeres se casan con un hombre porque buscan estar en una relación con un
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hombre real, no buscan una chica y menos una criada. Si fueran mujeres así, habrían buscado tener una relación lesbiana y no se habrían casado. La mayoría de las mujeres que son conscientes de las actividades crossdressing de su marido las ignorar, o las toleran. Cuando ayudo al hombre a revelar toda la extensión de sus deseos a su esposa, lo libero para que pueda disfrutar de sus deseos al máximo. También ayuda a la esposa a entender la plenitud de sus deseos y le ayuda a reconocer que no él ya no es la persona a la que puede mirar, para satisfacer su deseo de un hombre varonil. Para eso es para lo que estoy. Al ver a su marido cada día, con su traje de criada, haciendo una reverencia mientras se ocupa de sus deberes de servir y limpiar nuestra casa, cambia su imagen de él para siempre. Establece sólidamente mi papel como el verdadero hombre de la casa. Hay un término en el campo de la biología llamado homeostasis. Es el principio que dice que cuando las fuerzas naturales están fuera de equilibrio ciertas fuerzas entran en juego para poner las cosas en el equilibrio adecuado. Como soy capaz de poner las cosas en orden al ayudar al marido sumiso finalmente darse cuenta de su ardiente deseo de ser una sumisa feminizada
y ayudar a la esposa a reconocer que ella también necesita un hombre varonil para que se sienta más como una mujer . Le muestro cómo puede tener una vida rica y completamente gratificante al tener a los dos. El marido se da cuenta de su sueño, la esposa llega a tener un marido adorador sumiso para servirla y esperarla a ella y ella también llega a tener sus necesidades femeninas de tener en casa un hombre viril. Y cosecho los beneficios de una relación apasionada y sensual con una mujer que ahora tiene su sexualidad completamente despertada. Ah, y también tengo ropa limpia y una casa limpia y me encuentro en la puerta con una cerveza fresca y una reverencia cada vez que vuelvo a casa. La homeostasis se logra y cuando todo cae en su lugar así es mágico. He encontrado a veces casos de sumisos que tienen fetiches del pañal. Les gusta estar vestidos con pañales y ensuciarlos y hacerselos cambiar por alguien que sirve como su "mamá" o "niñera". Les gusta chupar los chupetes y ser alimentados de una botella.  Intento complacer esas fantasías del pañal de los maridos. Pero no me involucro en ello personalmente y no hago que la esposa lo haga. Contrato los servicios de una niñera profesional de bebés adultos que tiene experiencia en satisfacer estos deseos de este tipo de sumisos. Esto me beneficia consolidando aún más mi posición como su verdadero hombre de la casa. Nunca he conocido a una esposa que encuentre excitante o se interese en ver a su marido en pañales. Ver al esposo pasear alrededor de la casa en pañales y ver como su niñera lo alimenta de una botella, elimina cualquier atracción sexual que pueda haber para su marido. Esto le deja completamente claro a la esposa que sólo yo, o los hombres en general, podemos proporcionarle la satisfacción sexual que puede hacerla sentir como una mujer real. En ocasiones puedo casi disfrutar de la fantasía de los bebés adultos que tienen esos maridos, de alguna manera, como una recompensa por el buen comportamiento. Después de que la nanny lo haya cambiado de pañales en su pañal para dormir, le permitiré arrodillarme a mi lado mientras sostengo su botella para dormir. Esto me pone en el papel de papá que los bebés adultos realmente parecen amar. Durante el transcurso de mis primeras 24 horas de hacerme cargo de mi nueva pareja si encuentro alguna infracción por parte del marido que requiere un azote. Le indico a la esposa para que le azote bajo mi supervisión. Esta es una oportunidad para mí para entrenarla en dar la disciplina adecuada a nuestro chico de casa y establece y refuerza su estatus como la cabeza femenina de la casa cuando yo no esté. Sabiendo que puedo asegurarme de que él es severamente y severamente disciplinado sin que yo le ponga las manos encima, si tengo problemas cuando esté lejos, con quejas de un planchado incorrecto o mis zapatos no están bien lustrados yo puedo supervisar una sesión disciplinaria a través de Skype. Ella pronto aprenderá que si ella no administra una sesión de disciplina severa ambos recibirán mi disciplina cuando vuelva a casa. Ella pronto aprende a hacer un buen trabajo administrando disciplina por mi. Cuando esto se logra esto tengo la confianza suficiente  de que he creado el orden perfecto en mi hogar cuckhold. Estas son las técnicas que utilizo en los primeros días para establecer mi supremacía con una nueva pareja cuckhold. Así es como los preparo individualmente y como pareja para satisfacer mis necesidades. Al hacerlo, atiendo sus necesidades también. Os dejo con un pensamiento. A todos los cornudos y corneadores. Recordad, tu nueva mujer, de la que acaba de tomar posesión, debe ser el foco principal y el punto central del acuerdo de cuckhold. Debe hacersele sentir que ha sido colocada en un pedestal para ser amada, querida y adorada. Si esto se logra, tanto el cornudo como el corneador van a disfrutar de un gran placer y sus necesidades seran satisfechas. El marido siente la necesidad de vivir en una sumisión natural y de ahí deriva todo su placer, satisfacción y autoestima de la seguridad que siente que ha visto cumplir su sueño de sentir la supremacía sobre él y la dominación de él. Sin la participación del dominio de su esposa sobre él, estaría perdido y sin dirección. La esposa proporciona la estructura y la estabilidad que todos los sumisos anhelan. Sr.Corneador.

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