domingo, 1 de enero de 2017

"El Diez"

"El Diez" pretende ser un marco para la "formación del hombre en pareja" básico que cubre un período acordado de tiempo, normalmente entre cuatro y seis semanas. Es muy sencillo…
Incorpora un castigo físico que consiste en diez golpes aplicados al marido en su trasero cada día durante seis días de la semana. El séptimo día se deja libre como un día de descanso, solo si ha "funcionado" bien durante la semana y está haciendo un progreso satisfactorio, a criterio de la esposa. Si este no es el caso, el séptimo día está reservado para un entrenamiento más severo en la forma de 10 × 6 ( "Diez por seis" lo veremos más adelante). Se trata de un refuerzo y adoctrinamiento diario, no una zurra de diversión. Esto no está destinado a ser el "juego", o parte del juego previo al sexo. Lo ideal sería que no existiera un "final feliz", sobre todo, no para el hombre. Como cuestión de fondo, hay que incluir el control del orgasmo para él durante este período de formación. Se establecen diez normas para él, que las tendrá que recitar todos los días de memoria, una tras cada golpe aplicado por la mujer, recuerda que debe ser dicho de forma alta y clara, veraz y con buen tono para el oído de la mujer como prueba de su amante de su voluntad de cumplirlas y su firme compromiso. Debe procurarse llevarse a cabo a la misma hora cada día y debe incluir cierto ritual, como desnudarse de una determinada forma, colocarse de una determinada postura y pronunciación de breves palabras, sin conversación.
Todos los días se reafirman sus respectivas funciones como el control y la presentación.
Al principio, la mujer selecciona un conjunto de instrumentos que podrá utilizarar a su criterio (pala de ping pong, cepillo para el cabello, vara, fusta, flogger, palo de madera, látigo, etc). Estos se utilizan en una rotación diaria o como ella crea conveniente. Forma parte del efecto de "El Diez" el tener un lugar en la casa donde tener una exposición de estas diversas herramientas. Esto causará sobre él el efecto deseado, que es en general darle un añadido visual a su experiencia más táctil y regular de tu superioridad y de tu control. El mero hecho de verlo o de saber que estan allí, le dará un recordatorio diario de su compromiso y de su entrega. Y dirigiéndote a él de esta manera, durante un período relativamente breve de tiempo cada día, con un número limitado de golpes -recuerda sólo 10-, puede ser extraída de cualquier timidez o algo que deberías saber de no haber tomado tal acción. Uno de los objetivos es que la mujer se siente mucho más segura en la selección y el uso de los instrumentos, ya sea para la disciplina, castigo o su propio deseo, o prefiera descartar alguno para siempre, por no ser de su gusto, o una vez que el programa haya finalizado. Todo se basa en la confianza que adquiera en su uso, mediante incrementos diarios en su fuerza.
Esto del 10, también tiene el efecto de endurecimiento del cuerpo al castigo, siempre que resulte útil o necesario en el futuro. Diez golpes cada día puede resultar incómodo para él, y el efecto acumulativo tal vez le pueden hacer surgir dudas o algunas molestias. Pero el programa tiene una duración fija y tiene que cumplir, aceptándolo como una muestra de su amor y de sumisión. Y sobretodo de más confianza. Con estas dinámicas de poder, usadas de forma diaria también se proporciona una forma para demostrar tu determinación y expresar tu descontento.
Por ejemplo cuando sus actividades diarias no dan la talla, deberas esperar a mostrar tu descontento con la aplicación del 10 al día siguiente. La práctica diaria del 10, ayuda también a la mujer y mucho. Pues ella ya no dudará a responder instantáneamente y ya vacilará, simplemente bastará con dar señales de mano, para que él lleve a cabo las tareas asignadas ...
La resistencia y la renuncia 
El cumplimiento del período de "El diez" es una parte importante de la formación marido. Una disposición e interés en administarlo también es importante, por parte de la mujer. Pero, ¿y si, después de unos días, él decide que no va a participar, o ella decide, no le interesa seguir? Puede significar el fin de "El diez", pero es de esperar que antes de que suceda la pareja sea lo suficientemente fuerte y esté lo suficientemente abierta a hablar sobre lo que pasó y por qué se siente de la manera en que lo hacen. La base es el amor, después de todo, y el cumplimiento o no, no es tan importante como la confianza de hablarlo.
Tal vez puede ocurrir que "El Diez" no le guste a uno de los dos, pero el mero hecho de hablarlo sinceramente, ya puede servir para conseguir resultados se cumpla o no el período acordado.
Diez por seis (refuerzo extra) 
Al principio, y durante los primeros 10 días más o menos, la lista impresa de las diez normas de "El Diez" se pone delante de su cara para que lea la norma en voz alta antes de aplicar cada azote. Después de esos primeros 10 días, él debe recitar las normas de memoria ... De no ser así, se podría repetir el azote, o se podría invocar el "Diez x 6", que llama a recitar la norma olvidada en voz alta, una y otra vez durante seis minutos, y luego pasar a la siguiente. En cada punto de seis minutos, y recibe 6 golpes seguidos. Y así, pasará una hora durante la cual él recibirá 60 azotes y él tendrá oportunidad de aprender bien cada norma de "El diez". Es de esperar que tu frustración por tener que malgastar tu tiempo de esa manera se mostrará en la velocidad y la intensidad de los golpes que le administres. Todo el evento está destinado a que te facilite aún más la experiencia de tu autoridad y la intensidad debe ser cada vez más elevada, y darle un ejemplo memorable de por qué realmente debe tratar de hacer las cosas tan bien como puede en todo lo que le mandes.
Finalización
 A la conclusión de "El Diez", debería haber una ceremonia de graduación, ya sea pública, semipública o privada. La aplicación diaria deberá cesar. Ya sea cualquier forma de castigo físico que no sea parte de "El Diez". Esas son decisiones que se toman de la misma manera que la decisión de embarcarse en hacer "El diez": En el amor, en la confianza se entrelazan entre sí y los roles de la relación también se deben disfrutar. Y, por supuesto, un "inicio" de "El diez" es un comienzo, no un final.
Una vez el sea capaz de recitar en orden las normas tal vez él deba adornarlas con frases del tipo ...
Me encanta [______] con todo mi corazón y toda mi alma y unirme únicamente a ti.
Honro [______] y a todas las mujeres en todo momento en todo lo que hago, todo lo que me propongo, en todo mi trabajo y en mis acciones.
Obedezco [______] en todo momento y confiadamente seguir tu ejemplo en todos los asuntos. Acepto, cumplir y abrazar [______] como el poder controlador amante y la autoridad fundamental en nuestra relación.
Reconozco y acepto la responsabilidad de sensibilización y la anticipación de las necesidades y demandas [______], antes de que me las pidas.
Reconozco y acepto mi papel en el mantenimiento de la felicidad doméstica en [______] hogar.
Me comprometo a trabajar todos los días para formar nuevos hábitos y comportamientos que son más de apoyo, y son agradables a [______].
Reconozco mis propios hábitos y comportamientos que no son constructivas y cuenta de que deben ser mejorados.
Reconozco hábitos y comportamientos masculinos que veo que se pueden mejorar.
Reconozco actitudes masculinos que no son de apoyo a las mujeres....

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