jueves, 24 de noviembre de 2016

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PREGUNTA Al leer vuestro sitio web me parece entender que el control de castidad es un favor o un regalo que puedo darle a mi esposo. Esa parte me atrae si hace el cambio de comportamiento que dicen tendrá lugar en él. Parece, sin embargo, que necesito ser mala con él para hacer esto. No soy una persona mala y no disfruto de la idea de ser mala con mi marido (castigar agota, ya tengo suficiente con castigar a mis hijos). ¿Tengo que ser mala para hacer esto? 
RESPUESTA Esta pregunta llega al corazón de las cosas. Una buena idea es tener un sentido del humor sobre todo esto y dejarle ver que usted encuentra en este clima de humor y buena sintonía que a veces nos hacen falta a tod@s, pero hay momentos en que hace falta ser o parecer ser muy seria, muy terminante y muy firme si decides controlar su castidad. Si vas a estar estar en el modo de humor todo el tiempo él tendrá la sensación de que realmente no le estás controlando, y él sólo cooperará cuando se sienta que te agrada. Una vez que te metes en el papel de negarle los orgasmos, los efectos positivos del control de la castidad se pierden si le permites que los tenga. Es importante ser estricta, firme y tal vez incluso un poco más, a veces. Sé que esto es difícil para algunas mujeres. Es por eso que sugiero que pienses en ti misma como un juego de roles cuando es el momento de administrar un castigo efectivo o simplemente regañar. También es por eso que recomiendo que le exijas a tu marido a que te dé las gracias después de que le hayas castigado; Eso refuerza la sensación de que le has hecho un favor y te alivia de la incómoda sensación de que puedes haber estado fría o indiferente. Cada mujer, no importa lo mansa y suave, tiene en su interior las siguientes cosas:
Ira - general y específica. El resentimiento al pensar que los hombres piensan que pueden salirse con la suya. Una intolerancia ante comportamientos malcriados e inmaduros, y una necesidad de sentirse al mando. Sugiero dar rienda suelta a estos sentimientos cuando tu marido necesite ser disciplinado. Después de que le hayas administrado la disciplina, puedes volver a una persona cálida, simpática, y amorosa.

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